Union des Hôtels de Dordogne.






Comite de Turismo de la Dordoña

En Aquitania, existe un país de leyenda. Hace mucho tiempo, los dioses venían a descansar allí. Habían eligido esta tierra sin parecido con ninguna, por su encanto y su paz. Les agradaba también hablar con los hombres que vivían allí… en Perigord. Dormían en sus casas y comían a sus mesas. En aquella época, la hospitalidad, el compartir, el tiempo que se le daba al que pasaba por allí, se han grabado en la memoria de cada uno de nosotros.
Más allá de su “saber hacer” los hoteleros y restauradores de Perigord, llenos de esta herencia generosa, se muestran orgullosos…. Orgullosos de sus casas, de su cocina, de los productos de su tierra, orgullosos de las colinas, de los valles, de los bosques y de los castillos olvidados de la historia.

Y para ellos, la única razón de ser de todos estos favores, sólo se explica por la sencilla necesidad...
Gastronomie Périgourdine
De compartirlo todo con el que se para en Perigord, por unos instantes de dulzura… divina

Marie Carrier